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Historia de la raza Yorkshire terrier

El Yorkshire terrier, al igual que todas las demás razas de terriers, fue desarrollado originalmente para cazar alimañas que viven o se esconden en madrigueras subterráneas, como ratas, tejones o zorros. Aparentemente, debido a su aspecto delicado y femenino, los ejemplares precursores de esta raza se ganaron el cariño de las damas. Así iniciaron un camino de 150 años hasta el día de hoy, camino que los ha llevado a convertirse en una de las razas más pequeñas del mundo, con un largo, sedoso y brillante pelaje.

Actualmente, los Yorkshire terriers no son considerados más como perros de trabajo cazadores de alimañas, sino como perros terrier de compañía.

dominio público

El terrier de Yorkshire de comienzos del siglo 20. Este es un ejemplar de Yorkshire terrier de 1915.

Los Yorkshire terriers tales y como los conocemos actualmente aparecieron aproximadamente en 1870, aunque en sus inicios no se les conocía con ese nombre. Originalmente, eran conocidos como broken haired Scotch terrier (terrier escocés de pelo partido) o toy terrier (terrier miniatura). El nombre oficial actual de Yorkshire terrier les fue dado en 1874.

La creencia más difundida hoy en día dice que los Yorkshire terriers fueron el resultado del cruce y la cría selectiva de varias razas distintas de pequeños perros escoceses, junto con otras razas inglesas, a saber, el dandie dinmont, el maltés y el terrier de Manchester. Esta cría espontánea y aleatoria habría sido llevada a cabo por un grupo de migrantes escoceses que se establecieron en el antiguo condado de Yorkshire, al norte de Inglaterra, en Gran Bretaña. Esto debido a que, por esa época, muchos escoceses buscaron trabajo en las fábricas de tejidos de lana de Yorkshire. Por eso se considera probable que los obreros escoceses hayan llevado consigo varios tipos de terrier, como el Skye y el actualmente extinto Clydesdale. El Yorkshire terrier habría empezado a ser desarrollado por gente de la clase trabajadora, inicialmente para matar las ratas que infestaban los túneles de las minas y las plantas procesadoras de algodón del condado de Yorkshire, donde trabajaban.

Para la investigadora Joan Gordon, esta suposición no es realista. Según sus investigaciones, los Yorkshire terriers se habrían originado a partir del cruce de tres razas de terriers, todas ellas actualmente desaparecidas. La principal raza responsable del Yorkshire terrier habría sido el Clydesdale terrier (la versión azul y pardo del Skye terrier de manto sedoso). La segunda raza habría sido el waterside terrier (u otter terrier) y la tercera, el old English terrier (miniatura, de pelo duro y partido).

Los hechos relacionados con estas tres razas están bien documentados en escritos a partir de 1846. Sin embargo, muchas personas prefieren seguir repitiendo la creencia popular que dice que sus antecesores fueron el dandie dinmont, el maltés y el terrier de Manchester.

El precursor del Yorkshire terrier hace su primera aparición en los registros en la primera exposición canina del Club Canino Inglés (English Kennel Club) en la ciudad de Newcastle Upon Tyne, en junio de 1859, bajo la denominación de broken haired Scotch terrier (terrier escocés de pelo partido), una raza de características semejantes a los Yorkshire terriers de hoy. En julio de 1861, un ‘Scotch terrier’ (terrier escocés) de nombre Yock, propiedad de una tal señora Carr, gana el segundo premio en la Exposición de Leeds. En esta misma exposición, se crea por primera vez una clase reservada al ‘Scotch terrier’. Como dato curioso, esa fue la primera vez que una mujer hizo de presentadora en una exposición canina.

En un comienzo, los yorkies eran una raza mucho más grande de lo que son actualmente. Se sabe que, en las exposiciones inglesas del siglo 19, se presentaban perros de la raza broken haired Scotch terrier (precursora de los Yorkshire terrier) de menos de 5 libras (2.3 kilogramos) hasta no más de 12 libras (5.5 kilogramos). El registro de las exposiciones caninas prueba, por un lado, que aunque podían haber ejemplares de más de 5.5 kilogramos, éstos no eran aceptados en las exposiciones y, por otro lado, que desde un comienzo existió el material genético necesario para obtener los ejemplares pequeñísimos que existen hoy día. Mediante una cría selectiva de los individuos más pequeños, el estándar de la raza se fue reduciendo gradualmente de generación en generación. Así se fueron ganando el cariño de las señoras como perros de compañía. Para la época victoriana, ya habían ascendido socialmente y se habían convertido en un perro faldero de moda entre las damas ricas, quienes los llevaban en sus carteras o debajo de sus brazos.

El primer ejemplar inscrito en el Club Canino Inglés (English Kennel Club) primero como broken haired Scotch y luego como Yorkshire terrier fue Albert, propiedad del señor Peter Eden, e inscrito con el número 3586. El señor Peter Eden era de Manchester y era criador y juez del grupo terrier.

En 1865, nace el ejemplar Huddersfield Ben, considerado el padre de la raza. Fue criado por el señor Ben Eastwood, natural del pueblo de Huddersfield, en el entonces condado de Yorkshire (actualmente, en el condado de West Yorkshire), y registrado por el señor Boscovitch con el número 3612. Los padres de Huddersfield Ben eran ejemplares destacados de los condados de Yorkshire y Lancashire. Es considerado como el primer ejemplar que representaba a la perfección las cualidades del Yorkshire terrier.

dominio público

Huddersfield Ben y Katie (~1870). En esta ilustración de la década de 1870 aparecen Huddersfield Ben, de la señora Foster, y Little Kate o 'Katie', de lady Giffard. Huddersfield Ben es considerado como el perro que definió el tipo actual de la raza Yorkshire terrier.

Ben pesaba 5.5 kilogramos y tenía las orejas recortadas, siguiendo las costumbres de la época para la raza. En comparación con los ejemplares de Yorkshire terriers de hoy, Ben era un ejemplar bastante grande y de cuerpo más largo. Era descendiente, tanto por línea paterna como por línea materna, de Albert. Ben era un excelente cazador de ratones y participaba en el ‘ratting’ (antigua competición de cacería de ratas) con gran éxito.

En 1867, Ben fue adquirido por una gran suma de dinero por el matrimonio Foster, residentes de Bradford y grandes admiradores de esta raza, quienes lo apartaron de la competición del ‘ratting’.

Los Foster eran grandes amantes de los perros de exposición. Empezaron a exponer en 1865 y se estima que consiguieron varios miles de premios con distintas razas durante los cuarenta y siete años de su participación en múltiples exposiciones caninas. Las presentaciones siempre las realizaba la señora M. A. Foster, mientras que su esposo, Jonas Foster, participaba en la preparación de los ejemplares que presentaban. Su perro campeón Bradford Hero fue el mejor perro de su raza durante varios años. A la señora Foster se le considera la responsable del engrandecimiento de la raza. Con el tiempo, ella se convirtió en la primera jueza del grupo de perros miniatura (toy group) en Inglaterra.

En diciembre de 1868, el señor Jonas Foster y su esposa deciden presentar a Ben por primera vez en una exposición de belleza. A lo largo de su vida, presentaron a Ben en diversas exposiciones obteniendo 74 premios. Así, Ben se convirtió indiscutiblemente en el ejemplar más destacado de su tiempo. En reconocimiento a sus logros, Ben fue considerado el padre de la raza moderna del terrier de Yorkshire. Los Foster son considerados decisivos en el desarrollo de la raza moderna. Ellos definieron el tipo del Yorkshire moderno y se preocuparon de adquirir los mejores ejemplares que pudieron encontrar para incorporarlos a la cría de esta joven raza.

Aunque los perros de los Foster fueron registrados como Scotch terriers (terriers escoceces), posteriormente fueron denominados Yorkshire terriers (terriers de Yorkshire) porque la raza fue fijada por criadores profesionales del condado de Yorkshire.

En 1870, se redacta el primer estándar, aunque muy breve en su descripción: “peso entre 7 y 8 kilogramos, manto de color azul acero, pelo largo dividido a lo largo de la línea dorsal y cayendo a ambos lados del cuerpo, barba y bigotes de color oro más acentuado en las orejas y menos en la cabeza”.

En una exposición de 1871 en el Crystal Palace, en Londres, la señora Mary Foster presentó varios ejemplares en dos clases. En la clase broken haired Scotch o Yorkshire terrier, su ejemplar Huddersfield Ben (KC Nº3612) quedó segundo tras su hijo Bruce (KC Nº3595), también de la señora Foster. El tercer puesto fue obtenido también por un ejemplar suyo, Emperor (KC Nº3609), quien también era hijo de Ben. En la clase toy terrier broken haired de menos de 5 libras, obtuvo el primer puesto con su perra Little Kate (KC Nº4001), hija también de Huddersfield Ben, y vendida después a lady Giffard. El tercer puesto de la clase fue para Sandy (KC Nº4016), hijo también de Ben y propiedad de los Foster.

En 1871, Huddersfield Ben fallece de forma trágica y prematura en un accidente. Debido a su gran fama, Ben fue embalsamado. Aunque vivió poco tiempo, llegó a tener una numerosa descendencia, a la que transmitió sus cualidades. A diferencia de él, sin embargo, sus hijos fueron más compactos y pequeños. Esto lo convirtió en el semental con mayor influencia en la configuración de la raza. Muchos de sus descendientes se volvieron campeones en distintas exposiciones, lo que hizo que la fama de su recuerdo creciera.

Tiempo después, se introdujo en las exposiciones una clase específica para el broken haired Scotch terrier y el Yorkshire terrier, como se conocían a los ejemplares del tipo de Huddersfield Ben. Un poco más tarde, el Club Canino Inglés registró esta raza bajo esta doble denominación, tal y como aparece en el studbook (Libro de Orígenes Inglés) y en el elenco oficial de la raza.

El Club Canino Inglés, fundado en 1873, dividía inicialmente a las razas de perros en dos grupos, deportivos y no deportivos. Los broken haired Scotch y los Yorkshire terrier estaban incluidos entre las 40 razas de perros no deportivos. En el primer volumen del studbook o Libro Inglés de Orígenes, el Club Canino Inglés lo denomina Yorkshire terrier.

En 1873, la señora Foster ganó un tercer puesto en la clase broken haired Scotch y ganó los tres lugares en la clase broken haired toy terrier de menos de 5 libras.

Los primeros criadores de Yorkshire terriers registraron sus ejemplares en el studbook bajo dos clases. La primera, la clase XXXII – broken haired Scotch y Yorkshire terrier, tenía 76 ejemplares registrados. La segunda, la clase XL - toy terriers (de pelo duro y partido), tenía 45. Varios de estos últimos ejemplares estaban registrados como emparentados con Huddersfield Ben. En 1874, la señora Foster incluyó el pedigrí completo de Ben.

El Club Canino de Inglaterra (The Kennel Club of England) reconoció a los terrier de Yorkshire en 1886. El Club Canino Estadounidense (The American Kennel Club) los reconoció como raza en 1885, como miembro del grupo de perros miniatura (toy group).

En 1886, la raza se registra con un único nombre, Yorkshire terrier, atendiendo a un artículo publicado en el The Field, en el que se hablaba de la necesidad de dar a estos ejemplares una denominación propia.

En 1887, se publica en el diario The English Stockeeper un artículo del criador y juez, señor Edward Bootman, de Halifax, donde habla de su investigación del origen de la raza. Partiendo de la documentación mostrada por el matrimonio Foster, él sostiene que no es justo ni exacto decir que Huddersfield Ben es el origen del linaje de esta raza. La información de la que se disponía, especialmente en la línea materna, a veces era contradictoria o inexistente. Quizás esto se debió al intento de no dar a conocer públicamente las líneas donde fue practicada la endogamia madre-hijo.

El señor Bootman se convirtió en miembro del comité del primer Club del Yorkshire Terrier de Halifax como juez. Él era juez especialista en yorkies y Airedales. En su investigación, llega a identificar claramente a los tres primeros perros involucrados en la creación de la raza, con sus nombres y sus propietarios, además de sus características y algunos hechos asociados a ellos. Se trata de Old Crab, un Scotch terrier mestizo macho propiedad de un tal Swift, cruzado con Kitty, un Skye terrier propiedad de un tal Kershaw, y otra hembra de Old English terrier de la familia de J. Whittam. Estos ejemplares estuvieron en el punto más alto de la fama cuarenta años antes, alrededor de 1847, y deben ser considerados como los padres de la raza.

Los Whittam residían, en ese entonces, en Hatter´s Fold, Halifax. El dueño de Old Crab era natural de Halifax y carpintero de profesión. Trabajó durante algún tiempo como independiente en Oldham; luego, se mudó a Manchester, donde regentó una taberna. No se sabe a ciencia cierta si consiguió a Old Crab en Oldham o en Manchester. Lo que sí se sabe es que lo tuvo en Manchester y de ahí lo envió varias veces a Halifax para cruzarlo con Kitty. El último cruce fue alrededor del año 1850.

Old Crab era un perro de unas 8 o 9 libras (3.6 a 4.1 kilogramos) de peso, con una buena cabeza de terrier, pero con un cuerpo largo parecido al de un Scotch terrier. Su cabeza, hocico y patas eran de color pardo. El pelo de su cuerpo era de unas 3 a 4 pulgadas (7.5 a 10 centímetros) de largo.

Kitty era una perra de aspecto diferente a Old Crab. Era un Skye terrier de orejas caídas y manto abundante con sombras de azul pero sin ninguna parte de color pardo. Al igual que Old Crab, carecía de pedigrí. Originalmente, Kitty fue robada en Manchester y enviada a un hombre de apellido Jackson, un talabartero de Huddersfield quien, cuando se enteró que en Manchester se estaba ofreciendo una recompensa de cinco libras por ella, se la envió a una persona apellidada Harrison, entonces un camarero del hotel White Swan en Halifax, para evadir la detección. De Harrison pasó a manos de J. Kershaw de la taberna Bishop Blaise, que una vez estuvo ubicada en Old North Bridge, en Halifax. Antes de 1851, Kitty tuvo 5 camadas, todas de Old Crab, según cree el señor Bootman. En total, en estas seis camadas tuvo 36 cachorros, 28 de los cuales fueron machos que sirvieron como sementales en el distrito. Después de 1851, pasó a posesión del señor Jagger y tuvo 44 cachorros más, lo que hizo un total de 80.

La perra del señor Whittam, cuyo nombre el señor Bootman nunca pudo averiguar, era de la raza old English rough terrier, con cabeza, oreja y patas de color pardo y una sombra de azul en la espalda. Al igual que los otros, no tenía pedigrí. Fue enviada al señor Bernard Hartley de Allen Gate, Halifax, por un amigo suyo que residía en Escocia. Cuando el señor Hartley se cansó de ella, se la dio a su cochero Mason quien, a su vez, se la dio a su amigo Whittam. Whittam la usó con fines de reproducción. Aunque esta perra provino de Escocia, Bootman cree que sus padres eran del mismo distrito.

Huddersfield Ben, considerado el padre de la raza, era nieto de Old Sandy, a su vez, nieto de Old Crab. Curiosamente, en 1861 Old Sandy también fue robado cuando regresaba de una exposición.

En 1896, el señor Rawdon Lee escribe en la publicación Modern Dogs que “fueron traídos a Yorkshire por algunos de los tejedores Paisley, donde fueron admirados con merecimiento. Allí se tomaron la molestia de perpetuar la raza. Lamento mucho que, cuando esta información me fue proporcionada por un tejedor de Yorkshire de sesenta años, hace un cuarto de siglo casi, y después de su muerte, no obtuve más detalles acerca de cómo era que se llamaban, en ese entonces, los Scotch terriers”.

La descripción del señor Bootman de los orígenes del Yorkshire terrier, así como los comentarios del señor Lee nos remontan a la década de 1850. En 1891, la señora Foster, hablando de Bradford Hero, su Yorkshire terrier campeón por varios años y ganador de 97 primeros lugares, dijo “El pedigrí de Hero incluye a todos los mejores perros de su tiempo y de 35 años atrás. Originalmente, fueron criados a partir de Scotch terriers y fueron exhibidos bajo tal denominación hasta hace poco. El nombre Yorkshire terrier les fue dado en reconocimiento al hecho de que fueron bastante mejorados en Yorkshire”.

imagen cortesía de Manuel González Olaechea

Un Yorkshire terrier moderno. El Yorkshire terrier moderno es un perro más pequeño.

Fuentes

Gordon, Joan (2006). History of the Yorkshire terrier.. The Yorkshire terrier club of America.

marvelslux.com. Historia del Yorkshire terrier. www.marvelslux.com

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